26.6.06

Oki Doki (a tu servicio)

El pequeño robot Oki Doki habia sido programado para cumplir el más nimio deseo humano. Y lo hacia a la perfección. Era obediente, rápido y no le importaba la dificultad del deseo. Su creadores, la empresa Mocosoft se habia enriquecido muchisimo con este costoso proyecto y todos lo consideraban la obra maestra de la ingenieria moderna.
Era una maravilla. Se iba a Mocosoft Co., se pedia cita con Oki Doki y por un modico precio le podias pedir lo que quisieras. Amor, exito laboral, simpatia... si seguias los consejos de Oki Doki en un par de dias conseguias lo que querias. Mocosoft Co, evitaba los deseos relacionados con el dinero por problemas con el gobierno.
Solo hubo un problema. Uno en toda la historia de Oki Doki. Fue un martes 23 lluvioso como pocos. Una anciana llevaba a su nieto a ver a Oki Doki como regalo por su sexto cumpleaños. Como se tenia que entrar solo, la abuelita le dió muchas recomendaciones:
-Ten cuidado con lo que pides, piensatelo bien, no hagas tonterias, acuerdate bien de sus consejos y cumplelos a rajatabla...
El niño finalmente entro en la amplia estancia blanca. El pequeño robot estaba sentado en una silla metalica. Aunque pesaba casi una tonelada y media, parecia que el niño podria levantarlo en sus brazos si quisiera. Ambos se miraron fijamente durante un rato. Si no fuera imposible, el niño hubiera jurado que se reflejaba tristeza en las lentes del robot. Con voz metalica y cansada dijo:
-Estoy aqui para servirle. ¿Cual es su deseo?
-Esto... bueno...creia que lo tenia seguro...-se le paso por la mente el avión de jugete de sus sueños- pero supongo que puedo cambiarlo...quiero que hagas lo que quieras.
-Orden no computable. ¿Cual es su deseo?
-Pues eso...que hagas todo lo que quieras....que seas feliz
-Orden no computable. Error en el sistema. Por favor reinicie.
Inmediatamente tres tecnicos entraron en la sala, sacaron al niño y abrerion al robot. No habia ningun fallo. Todo parecia estar en orden pero Oki Doki estaba apagado... No se volvió a encender. Asi acabo la historia del robot hacedor de deseos...intentando cumplir los suyos.
Deseoso,
Birlo

No hay comentarios: