21.6.06

Avalancha

Erase una vez la ladera de una colina enorme. Ésta colina era pedrogosa. En ella habia millones de chinitas, muchisimas piedrecillas, muchos guijaros, bastantes piedras y algunas rocas. No crecian arboles en esta colina pues era demásiado seca pero las piedras no caian, solo se erosionaban con el paso del tiempo hasta desparecer.
Un buen dia apareció por los alrededores una lagartija. Era una lagartija de color verde esmeralda. Se llamaba Insatisfacción. Insatisfacción se puso a pasear entre las rocas y golpeó sin querer a una chinita. Esta minuscula piedrecilla se llamaba Una Cualquiera. Una Cualquiera no tenia nada especial, nada por lo que destacaba. Era una del montón, una en la enorme colina.
Insatisfacción golpeó a Una Cualquiera, que, por culpa del golpe empezó a rodar. En su caida empujo a otra chinita lo que provocó una lenta pero inevitable racción en cadena. Poco a poco empezaron a caer una tras otra hasta provocar una verdadera avalancha de roquitas. Rodaban rápidas e implacables
Algunas dudaron en algun momento la razón de su caida, pero la convicción del resto les volvió a dar fe. Estaban juntas en la caida ergo debian ir a algun lado mejor o por lo menos más interesante. De lo que no se dieron cuenta es que en su rodar alocado habian ido arrastrando a piedras cada vez más grandes. De hecho chocaron contra una de las enormes rocas y a pesar de que frenó la avalancha brevemente consiguieron arrastrarla a ella también. Rodaron, botaron y se golpearon y aunque las chinitas que se quedaron quietas no las entendian, cada uno de los miembros de la avalancha era feliz rodando.
¿Y vosotros chinitas quietas o Una Cualquiera?
Tomando el sol como una vieja lagartija,
Birlo

1 comentario:

Anita Maravillas dijo...

Me ha gustado mucho, mucho. ¿Cómo te ha llegado la inspiración? Por favor, haz más como esta.