30.1.08

Puño


Una tormenta electrica en cerebro. Las neuronas estallan. La sangre sube hasta el corazón que bombea con fuerza. El torrente rojo se para y luego sale despedido de la valvula maldita. Corre por todos los putos alveolos que se encargan de llenarlo de oxigeno contaminado. Una vez, otra vez, una vez, otra vez. La respiración se acelera. La mandibula se abre como una grieta en medio de la cara. Empieza a boquear. Más rapido, más rápido. Un jadeo sigue a otro, respiraciones estertoricas.





Todo se para





Los musculos se tensan. Los tendones son como cables a punto de reventar de la tensión. El brazo, va arrastrando la ira mientras retrocede. Los dedos tan apretados que clavan sus uñas como bocas hambrientas en el pan de la palma de la mano. Si los musculos mantienen ese agarrotamiento es posible que salten en pedazos como un hombre al saltar contra el suelo desde una altura suficiente. La liberación. Las glandulas suprarrenales se activan con un grito y liberan todo el odio y el fuego que te quema en forma de un chorro de adrenalina. El puño rasga el aire, vuela mordiendo el viento, quema su vida en un planeo final. Colisiona contra el muro. La piel se rasga, la sangre ocurre, los huesos se astillan como si fueran madera seca.
¡Ah! El dolor. Que fiel compañero, que amable amigo, sordo dolor recorriendo el puño y el brazo como un sucio escalofrio de placer deshinibidor.

Birlo

PD: ver House sirve para algo más que disfrutar

1 comentario:

LittleSham dijo...

-suspiro-